La ola delictiva ha aumentado significativamente en el país, el papel de la policía se ve mermado por su bajo presupuesto, su escasa logística y su reputación de corrupta e ineficiente.
El periodismo amarillo, que es casi todo, exacerba el ánimo popular con el único afán de vender titulares y tener más rating. Mientras más muertos exhiban y más sangre pongan en sus portadas, reportajes o microondas, mejor para ellos.
El poder judicial, paquidérmico, errático e improductivo contribuye al ambiente de tensión y zozobra en el ciudadano malinformado.
La clase política, en su mayoría, maneja intereses particulares y se olvida de la labor primaria de buscar el bien común.
Y el ciudadano común y corriente, egoísta, simplón y poco preocupado, enloquece borreguilmente según lo que lea al paso en la calle o con lo que poco o nada que entienda mientras desayuna con el control remoto en la mano.
Todo esto ya lo conocemos y cada cierto tiempo se pone en debate la pena de muerte, a pesar que sabemos que no se puede dar según nuestra legislación actual y nuestros acuerdos internacionales firmados y ratificados por nuestros gobiernos democráticos.
Pero en las anteriores semanas salieron varios reportajes e informes sobre la nula e inexistente labor parlamentaria de Doña Keiko en 4 años de gestión congresal: 17 proyectos de ley presentados, sólo 5 de estos aprobados, desconocido trabajo de fiscalización y nulo trabajo de representación.
A todo esto se suma una cantidad increíble de inasistencias a los plenos (400), que por lo general sólo son los jueves, osea una vez a la semana, y a su presencia fantasmal en la comisión de Economía (7 de 42), donde es titular y de yapa la cantidad de días que ha faltado por estar de viaje (223, más de 7 meses), incluso hay algunos meses seguidos completos de ausencia, donde sabemos todos, se fue a estudiar al extranjero y justifica su ausencia como “Licencia de Representación”¿?.
Entonces la doña quiere poner en tapete a su propio antojo y agenda, que ya sabemos es inútil, ridícula y mediocre, el tema de la pena de muerte y espeta con aire de estadista “Ya es hora de hablar sobre la pena de muerte”
Y la corte de menesterosos periodísticos la replican, la entrevistan y la aplauden a escondidas, para congraciarse con la hija del papá preso, que aún estando preso puede acordarse en cualquier momento de la cantidad de favores que hizo cuando ocupaba Palacio.
En conclusión, esta bufada nipona no es más que el hecho de intentar decirle a la gente que Keiko no es tan floja, ni improductiva, ni faltona, ni tardona y mentirosa, sino que estaba guardando todas sus baterías y capacidades para dar una dura batalla a favor del indefenso pueblo peruano que la eligió.
Veremos cuánto le dura la gracia y que otra burrada se les ocurre en el camino.
Fuente (La República)
Leyendo el suplemento del diario más importante de la capital, encontré una inusual encuesta que intentaba medir nuestro nivel de patriotismo. Preguntas como: ¿Cuál es tu almuerzo de Fiestas Patrias? o ¿Prefieres Halloween al Día de la Canción Criolla?, intentaban medir el nivel patriótico de los encuestados.
La banalidad de las preguntas era tanta como el resultado de los niveles patrióticos a los que hacía referencia el suplemento dominical.
Recuerdo el famoso aforismo extremista de algunas personas mayores en referencia al servicio militar, que intentaban duramente convencernos que aprendiendo a marchar uno aprendía también a querer más al Perú.
La pregunta siguiente es obligatoria, si uno marchando quiere más a su patria, ¿Por qué nuestros militares, que son los que mejor marchan, le robaron tanto al Perú en la década obscena del fujimorato?
Yo creo que el amor a las cosas nace del conocimiento que se tienen de ellas, el conocer nuestra historia milenaria, nuestras raíces, la fusión con el imperio español, las gestas libertarias y posterior emancipación, el nacimiento del mestizaje, nuestra pluri-culturalidad y la puesta en valor de lo que conocemos hoy como cultura peruana, nos deberían hacen sentir amantes de nuestra patria.
Pero los dichos no son suficientes, los gestos y detalles son los que valen: Respeto a las diferencias, detesto la palabra tolerancia, sentido inclusivo hacia las minorías, cumplimiento de las leyes, pagar impuestos, respetar los semáforos, no comprar piratería o contrabando, tratar con cortesía a los demás, no coimear al policía, no estacionar en zonas prohibidas, escuchar a las personas mayores, respetar las colas, educar a los niños con el ejemplo, no señalar los defectos ajenos, preferir la cultura al chisme, el conocimiento a la mediocridad y la lectura a la televisión, etc.
Nuestra patria es todavía una República, que aún no se ha consolidado como Nación y menos aún como un Estado. Escuche hace un tiempo la siguiente frase: “El Perú es un país a medio hacer”, y creo que sólo depende de cada compatriota edificar con dignidad eso que todavía nos falta.
Y esperar ver, imagino que al largo plazo y con mucho esfuerzo, el renacimiento de esa hermosa patria privilegiada en recursos y diversidad, reencontrarse con la grandeza de su historia, para beneficio sin excepción de todos los que vivimos en este suelo fértil y acogedor llamado Perú.
Ricardo Belmont ha presentado un proyecto de ley polémico. No porque necesariamente lo sea, sino que la prensa lo ha declarado así y en su sabiduría infinita de saber lo que la gente quiere y necesita se han declarado en guerra contra el Parlamento.
He leído el artículo minúsculo de Belmont y es un inciso de 4 líneas que pretende alcanzar a los Directores y Dueños de los medios que difundan material inadecuado, sancionándolos con prisión.
Me parece perfecto que se intenté cuidar y proteger a los menores y adolescentes de innecesarias imágenes que perturben su estabilidad emocional, nadie podría estar en contra de ello, pero el mismo autor del proyecto no sabe explicarse con solvencia. Y lo que es peor, los mismos afectados, en este caso la prensa, no saben defenderse con propiedad.
Para ordenar las ideas veamos a los contrincantes del debate. El Parlamento que representa al pueblo y la Prensa a la opinión pública, se supone que deberían ser lo mismo, pero es evidente que no es así. Pruebas al canto, en un torpe afán de probar su punto, el noticiero de ATV sacó a su reportero a la calle a preguntarle a la gente: ¿Qué piensa usted del proyecto que pretende recortar la libertad de Prensa?, para mala suerte de los conductores, la gente les respondió que estaba muy bien el proyecto, porque ya estaban cansados de ver las porquerías que pasan por la televisión local.
Peru21 presentó la noticia con un evidente y comprensible sesgo, y los comentarios en la web fueron mayoritariamente a favor del proyecto, mala suerte.
Nuevamente la torpeza de los reporteros de ATV les jugó una mala pasada, difunden la noticia de haber capturado a un deplorable sujeto que filmaba en las combis las entrepiernas de las chicas y sus traseros con una cámara que ocultaba en un maletín, los comentarios horrorizados de Pamela Vértiz y de ofuscamiento de Augusto Álvarez no se hicieron esperar, pero no se percataron que los genios de sus colegas difundieron las imágenes del depravado sin ninguna censura en su propio noticiero. La pregunta es quien es peor, el enfermo que agarraron o el tarado que difundió ese obsceno material.
La prensa habla de autorregulación falsamente, porque todos hemos visto lo que son capaces de poner en el noticiero, no tienen ningún reparo en levantar la manta que cubre los cuerpos destrozados de gente atropellada o poner en primera plana el cerebro con los sesos expuestos y bañado en sangre de algún infeliz recién muerto. Todo esto a las 7:30 de la mañana a mitad del desayuno familiar.
Mónica Delta, conductora con aires de ilustre académica, a pesar de sus evidentes carencias intelectuales que pretende ocultarlas con poses estudiadas, dijo lo que realmente piensa al aire, insinuando que el peruano es hipócrita censurando portadas cuando las ven a escondidas y el Congresista Eguren, le dijo que no debía calificar a todos los peruanos de esa forma, dejando a la conductora sin ningún comentario para replicar.
Es evidente que lo pequeño del inciso del proyecto puede prestarse a confusión y en el debate del pleno deberían agregarse con mucho detalle los hechos materia de discusión.
Pero lo importante es que el tema ya está en todos lados y que la prensa no está recibiendo el respaldo popular que creen tener. Dejemos que la gente decida y la prensa acate, así debería ser siempre.
El poderoso tiene un problema serio, es que se cree infalible y no existe nadie en el mundo que pueda tener más razón y verdad que él.
Peor aún cuando se rodean de adulones y gente asquerosamente servil, que le hace creer que su razón es superior a la del resto.
El poderoso tiene otro problema, quizá más grave, que piensa que la gente que se atreve a poner la nota crítica lo ataca directamente e intentan menoscabar su razón inequívoca e infalible.
Y recurren obviamente al adulón, para reforzar su forma de pensar y sentir que tiene razón porque le asientan con la cabeza hasta el mayor disparate que se pueda cometer.
El adulón es pendejerete, se las sabe todas, y disfraza su incapacidad comprobada en zalamerías al peor estilo cortesano, pero sólo frente al jefe, porque cuando el jefe no está, se convierte en el ogro terrible de nocturnos e imaginarios cuentos infantiles.
Mete cizaña, cuentos, inventa problemas y espera el peor momento (el mejor para él) para hincar al jefe y convertirlo en esa figura mounstruosa que le sirve de palanca para demostrar su poder con cosas domésticas e intrascendentes.
Entonces surge la figura de la simbiosis, cuando organismos diferentes se juntan para “sobrevivir”, el más pequeño para que ningún grandote se los trague y el más poderoso, para que rasquen su piel o le limen los callos.
Es evidente que esta es una figura enfermiza, no del pequeño adulón, sino del grandote que innecesariamente busca formas ridículas de sentirse reconfortado.
La solución es meter al asqueroso adulón en un saco, llenarlo de cemento y fondearlo en altamar, la otra y más cómoda es esperar calladito a que el grandote siga avanzando rodeado de adulones y cuando se tropiece ir corriendo a recogerlo y limpiarlo, en ese momento no habrá ningún adulón cerca, y regresar a esperar la próxima caída.
La pregunta final es: ¿Qué harían ustedes?
El legislador Raffo está desesperado, su pasado karmático lo condena. A pesar de no ser de la cúpula interna de corruptos presos, obviamente por falta de capacidades neuronales, su accidentada vida lo posiciona como el escudero chauchilla del corrupto y genocida Fujimori.
Raffo aparece como asesor chismoso y mediático de los descendientes nipones y enreda y confunde a las joyitas de la familia, a la carismática gordita, con linda sonrisa y nula producción legislativa y al pajerazo enfermo y zoofílico Kenyi.
Raffo se mueve, driblea, azuza, pone chapas, condena, pontifica, se envalentona, amenaza, pitea, lloriquea y se mea la cama democrática.
El se dice político, a pesar de no tener ni idea de lo que es en verdad la política y para que sirve, se dice publicista, a pesar de tener chispa y gracia innata, creo que el término le queda enorme. Lo que es indudable es que es un oportunista de carrera.
Pero todo tiene un límite y las andanzas de este personaje gordinflón, como lo calificara un ex correligionario, están llegando a su fin.
Raffo tiene un proceso abierto por haber recibido dinero sucio, dinero corrupto, dinero de la mafia asquerosa cleptocrática que se instauró en el país por una década. Dinero de manos de Montesinos para manejar fondos de la campaña reeleccionista. Se estiman 150 mil dólares que el legislador, en esa época sólo "cargaparlantes" se metio al bolsillo y utilizó de maneras misteriosas.
Hace unos días se supo de fuentes oficiales que han pedido el levantamiento de su impunidad parlamentaria y es muy probable que el otoronguismo reeleccionista lo dejé listo para ser ajusticiado en forma sumaria.
Entonces el omnipotente gordinflón estalla en cólera, está recontra asado y su impotencia la descarga en el Twitter y se la agarra contra Canalla, contra Trobass, contra Incognito y no se que loquito más...
Pero Raffo no sólo amenaza con juicios, también manda matones, hace llamadas anónimas, manda mensajes beligerantes, toca la puerta y deja saludos, etc, etc, etc. y utiliza a sus infiltrados virtuales, como el mismo menciona, para que echen a la gentita brava del Time Line.
Esperemos que Raffo se ponga a derecho, como su jefe preso y encare con valentía a la justicia, que ya le tocó la puerta por sus fechorias y se deje de tinterilladas y bravatas innecesarias, que son más berrinches infantiles que otra cosa...
Hace 18 años, el dictador ahora sentenciado a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad, Alberto Fujimori, daba un anuncio a toda la Nación.
Entre discursos elaborados por personajes del Servicio de Inteligencia, disolvía el Congreso de la República con ayuda de la fuerza militar, para estabilizar al País y devolverle la paz social.
El golpe de Estado no se gestó ese mismo día, empezó con la toma de mando y la sistemática campaña demoledora de todas las instituciones democráticas de la República.
Se sabe ahora que el golpe era ya gestado por los militares y Fujimori intentó legitimar la dictadura militar encabezándola y dándole visos de auténtico valor democrático.
Es cierto que el pésimo gobierno del desmedido y joven García nos indignaba y el papel de la clase política era por decir lo menos, desastroso. Pero la democracia tiene sus aciertos y uno de ellos es el irrestricto uso de la libertad para expresar nuestros puntos de vista.
A la sazón de los hechos, la Cleptocracia Fujimorista dejó grandes secuelas, independientemente de las grandes cantidades de dinero que robaron que ya se recuperaron por el boom minero y la base de dinero negro que se lava en el País.
Fujimori nos dejó divididos, enfrentados entre peruanos, nos llenó las casas de basura maloliente a través de las pantallas de televisión, nos empapó de mierda periodística colgadas en cada esquina de la ciudad, con pasquines que no se vendían pero se exhibian a ojos y paciencia de los transeúntes.
Nos asustó con el monstruo de la politiquería tradicional tan dañina y corrupta que sólo podía ser controlada por él. Arremetiendo contra todas nuestras creencias y enseñándonos a través de su propia familia que era mejor estar al lado del poderoso.
Nos regaló un asesor traidor a la patria, que cuidaría de nuestra seguridad y de nuestros familiares, con el indignante lema: El fin justifica los medios.
Nos entretuvo con cómicos de la peor ralea, con formas obscenas de divertimento, con formas racistas, con formas calumniadoras, que aún persisten, e hizo de la política y sus personajes, una parodia constante a través de payasos de lujo, como en el Especial del Humor y Los Chistosos.
Fujimori nos llenó de sicosociales, de formas tramposas de distracción, de vírgenes llorosas, de reportajes estériles, de vedetuchas desesperadas, de tecno cumbia y futbolistas tramposos.
Nos regaló una guerra inventada que perdimos escandalosamente, pero que cada día sus reporteros a medida inventaban triunfos inexistentes con maquinaria de guerra obsoleta y defectuosa.
Nos regaló un narco avión presidencial, donde los verdaderos responsables nunca fueron atrapados en su momento.
Nos regaló a Nicolas Lúcar, a Álamo Pérez Luna, a Crousillat, a Schultz, a Magaly Medina, a Vera Abad, etc, etc, etc.
Y la lista es casi infinita, pero no quería salirme del tema del 5 de Abril, dia nefasto para la democracia.
Recuerdo algunos fragmentos de la Fiesta del Chivo de MVLL, donde tratan los últimos días de la dictadura de Trujillo y al ser asesinado el sátrapa, y el débil Presidente Interino toma el control del país y logra encausarlo a buen puerto.
Me hace recordar la figura de Paniagua, personaje que pensaron inocuo y que en ocho meses de gobierno de transición hizo lo necesario para que la figura del "borrón y cuenta nueva" pasara al olvido y los personajes funestos que hicieron de la dictadura fujimorista un festín, se encuentren casi todos tras las rejas.
Nunca en nuestra historia repúblicana, militares, jueces, empresarios, periodistas y políticos, había sido enjuiciados y encarcelados por sus tropelías y atropellos. Ahora sabemos que cualquier personaje, sin importar su rango y posición puede ser llevado a juicio y ser condenado.
Sólo queda recordar ese 5 de Abril como parte de la historia y jamás olvidarla, para que no volvamos a repetir horas tan oscuras en nuestra aún endeble, pero necesaria democracia.
Solemos encontrar cada vez con más frecuencia a los opinólogos profesionales, los que tienen la razón per se y sólo su voz, razón y condición, son determinantes para acallar difonías que impidan el lirismo de su saber.
Es tá bien, es bueno toparse con Dios Supremo de vez en cuando y ser envueltos en el manto sagrado de la sabiduria eterna.
Pero cuando este Dios sólo es un avatar ridículo y lejano y por lo general un bufón que cree saber todo de todo y hace de su desmedida ignorancia sólo atrevimiento supremo, la cosa cambia.
Lo remoto es bueno, permite que los de voz baja y mirada esquiva también hablen, opinen, discutan y hasta se envalentonen tras su teclado y su mouse, pero hay ciertos límites
Leía hace unos días a uno de estos menesterosos del periodismo decir que el entrevistaba para joder y no claudicaba ante una aceitadita de parte de su ocasional jefe y remilgando su discursete ficticio se iba en su infantil patineta a tomar su combi en el centro de Lima.
También está el que se insufla como un pavo navideño diciendo que prefiere ser un cagón que agachar la cabeza. Como si fuera un martir de la democracia y las libertades de un país en el que ni siquiera vive o conoce.
Todos tienen derecho a revolcarse en sus ideales, unos en sus ficciones y otros en su mugre, es cuestión de elegir el perfume casero que trae recuerdos.
Al fin y al cabo, el teclado y la pantalla aguantan todo...
Es extraño ver la indignación popular y las actitudes similares entre los malinformados ciudadanos que a diario son sacudidos sin comtemplación por la prensa y su propia inacción y humanidad.
Propia digo, porque nos encanta señalar con nuestro dedito acusador, evitando ese espejo real que nos enseña sin temor nuestra pobre naturaleza humana y esa desgarrada sinrazón de nuestra miseria inherente.
Veía desde mi balcón antes del almuerzo la pobre espera de una nina escolar de unos 14 años tratando de cruzar la pista.
La indiferencia y hasta prepotencia de los conductores en sus vehículos era propia de nuestra actitud tercermundista.
No hablo de choferes de micro, cobradores de combis, taxistas trasnochados, repartidores de gas o mototaxis irresponsables. Me refiero a toda la fauna que puede pasar por una tradicional avenida limeña. La señorona emperifollada, el ejecutivo con el celular a la mano, la movilidad escolar, la camioneta de serenazgo, la 4X4 nuevecita, etc, etc, etc.
Pasaron cerca de 15 miunutos sin que la escolar pudiera siquiera poner un pie en la pista, buscando un pequeño huequito donde colarse, todos absolutamente todos, aceleraban para no perder su apurado paso a su importantísimo destino, que es sólo de ellos.
No he comentado que era un cruce con una señal de PARE y un rompemuelles a rayas negras y amarillas, donde se supone que cualquier persona decente debería bajar la velocidad y ceder el paso razonablemente a cualquier mortal viandante.
Me comentaba a mi mismo lo generoso que podemos ser con los extranjeros que nos traicionan y luego en actitud avergonzada nos piden disculpas (Presidenta Fernández de Argentina), pero que cobardes, desleales e indiferentes podemos ser con una escolar que sólo intenta llegar a su casa, abusando del armatoste de una tonelada que manejan.
Las abuelitas decían que si te mirabas al espejo mucho rato aparecía el diablo, creo yo que basta con mirar a la calle con atención y ese demonio ilusorio después de manejar, esperará que te equivoques para señalar con furia tus errores, como si no fueran los suyos suficientes como para pasar su vida corrigiéndolos.
Es más sencillo culpar al resto, es muy humano, es muy peruano....